CUMPLIR 30 NO ES TAN MALO COMO PARECE

La semana pasada, estaba diciendo “ya casi tengo 30”durante los días previos a mi cumpleaños. Al parecer, algunos familiares me querían volver loca diciéndome “ya estás vieja…” y me hacían sentir ansiosa porque iba a llegar a esta edad.

No tengo problema con tener 30 años. Al menos, espero que superen los cambiantes 20s. Quiero tener equilibrio en mi vida y no sentirme que tenga que esperar a que mi vida cambie constantemente. No digo que tenga mi vida resuelta, pero estoy más consciente de lo que poseo. Y ante todo, he aceptado todo lo que pasa en mi vida, me gusta que cambie y ande en movimiento. Donde no existe lo correcto e incorrecto.

Claro, cuando tenía veintitantos pensaba que ya habría conocido el mundo, ya había terminado la maestría y estaría estudiando un doctorado, mientras despertaba en mi casa en medio del bosque JA ¡Qué ingenua fui! La realidad es que vivo en una casa rentada, no seguí con mis estudios por falta de dinero y hace 2 años me casé con mi mejor amigo. No fue la vida que me imaginé, pero me siento más a gusto que nunca. No me desagrada lo que soy a mis 30.

Hacerse viejo es increíblemente extraño. Mi cuerpo es un misterio a veces, me da sueño por las tardes y no puedo salir de viaje sin llevar ranitidina u omeprazol. Mis amigos continúan yendo y viniendo de relaciones. Mi hermana mayor ya tiene 2 hijos. Y mi hermana menor ya se gradúa de la universidad.

En 30 años, he recopilado conocimiento y aprendí lecciones como si fuera dinero que te encuentras en el pantalón. He tenido éxitos desenfrenados y fracasos contundentes. He sufrido de crisis existenciales y llorado por alguien. Viajé con mi propio dinero y aprendí que cocinar no es tan malo como pensaba. He compartido silencios en la oscuridad de mi habitación a las 3am y aprendí a estar en paz con el reflejo de mi cuerpo.

Creo que después de 30 años, ahora sé que la actitud lo es todo. La conexión de tus emociones y tus pensamientos es lo más poderoso que hay. Sé que nunca debo subestimar el valor de un buen ataque de nervios cuando haces algo fuera de tu zona de confort. Porque a veces, los mejores momentos de tu vida son cuando haces algo que no te creías capaz.

Me he dado cuenta de que no importa cuánto lo intentes, no puedes hacer que la gente haga cosas, o sentir cosas. Sé que el universo habla. Escucha. Que la gente te pueda sorprender. Pero no deberías contar con eso. Veo que la lealtad es un rasgo increíble. Pero a veces un adiós firme es mejor que nada. Confirmé que el síndrome premenstrual es real. Descubrí que la honestidad y la autenticidad son las peores pesadillas cuando se trata de drama. He llegado a apreciar los tranquilos viernes por la noche en pijama y café negro. He tenido días productivos. Y soy consciente de que nada bueno sucede después de las 3 a.m. Me encanta conversar en persona en lugar de escribirnos por whatsapp.

Todavía lucho a veces con el paso del tiempo, me pongo loca cuando despierto en las mañanas y veo mis líneas de expresión. Pero entiendo que es normal y sé que existen miles de métodos para contrarrestar el paso del tiempo en tu cuerpo.

Hasta cierto punto, con la idea de que el éxito no se parece mucho a lo que pensé que sería. Pero parece que el tiempo es bastante inevitable. Y todas las cosas que he hecho y toda la gente que he conocido me han traído aquí. Y, quiero decir, tengo mucho que mostrar durante estas tres décadas. He pasado por muchas cosas y me he mantenido (relativamente) cuerda. Estoy persiguiendo cosas que me apasionan, y a veces me dan ganas de comerme el mundo. Soy capaz y puedo avanzar en esta vida con destreza. Algunos días son más interesantes que otros, pero aun así siento que estoy donde debo estar. Tengo que recordar que cambiar el rumbo no es una derrota. Y he aceptado que los logros de otra persona no significan mi fracaso.

Me emociona pensar en los próximos 30 años. Sobre cuánto puedo hacer. Quiero decir que en los últimos 30 tuve que aprender a caminar, a hablar y a superar la escuela sin ser arrestada o salir embarazada. Tantas oportunidades y nuevas experiencias se vienen…

Entonces, estaré bien. Y no. No te preocupes por mí porque estoy bien. Aún veo cosas como si fueran nuevas. Y trato de reunirme todos los días como si la vida dijera: “Oh, hola tú“. Estoy justo a tiempo para hacer cosas nuevas.

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¡Hola! Me llamo Melody. Soy ilustradora mexicana y vivo en Pachuca, Hidalgo. Me gusta escuchar música, ir a conciertos, comer y tomar café (MUCHO café). Gracias por visitar mi página, ¡que tengas un hermoso día!

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  • Otra tacita de café

    ¡Felices 30! Aún queda tanto por aprender, gracias por compartir tu sentir, estoy a cuatro meses de tener la misma edad y en un momento no tan bueno pero tratando de ver lo mejor.
    Tu post y blog son de gran inspiración. Abrazos Mel 🙂

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